Día 5. Bellinzona: Gottardo, Lago Ritom
viernes 4 de mayo de 2007
En la jornada de hoy llegaremos al punto más al norte de nuestro itinerario, justo a la frontera del cantón del Ticino con la Suiza "alemana". Previamente tomamos las precauciones oportunas porque aunque estamos disfrutando de una temperatura veraniega los 2.109 metros de altitud que vamos alcanzar nos garantizan que probablemente encontremos frio.
Una vez más proseguimos por la A2, en dirección a Airolo con la intención de cruzar el impresionante tunel de 17 kilómetros para acceder al otro lado y regresar después de haber ascendido por el famoso paso de San Gottardo pasando por la mítica Trémola y parándonos en el Museo Forte Ospizio, antigua fortificación levantada con el objetivo de defender este paso.
La Tremola no es una carretera normal de un puerto alpino, sino el camino de piedra del mítico paso del Gotardo y merece una visita.
Por su parte sur, a 2.100 metros de altitud, serpentea y se cimbrea esta antigua carretera del puerto de montaña en curvas amuralladas que van descendiendo por la ladera. Su suelo empedrado exige la máxima precaución a quienes se atreven a recorrerla: por ejemplo, los motoristas que celebran el puerto alpino más famoso del mundo como una de las mayores diversiones para la conducción, y la prefieren a la conexión norte-sur por autopista, más corta y rápida. Los nostálgicos se dejan mecer por la diligencia histórica desde Andermatt hasta Airolo y disfrutan de la Tremola, el monumento más largo de Suiza, de un modo exótico y clásico.
Una vez descendemos nuevamente hasta Airolo nos dirigimos a Piotta para ascender hasta el Lago Ritom, a 1.800 metros de altitud.
Para ello tomamos el funicular que nos lleva en unos 12 minutos y por 15 euros i/v por persona hasta prácticamente el albergue ubicado en el lago.
Como recomendación señalar que si se viaja con niños es conveniente subir con la silla porque al revés que en otros sitios el trayecto hasta el lago desde que se deja el funicular es muy cómodo y se hace más llevadero con esta "ayuda".
Una vez arriba todavía queda un paseo de aproximadamente media hora para llegar al lago, desde donde parten numerosos senderos que comunican el Lago Ritom con otros de esta zona: Tom, Scuro, etc. Nosotros optamos por circunvalar el lago y adentrarnos ligeramente en estos caminos para apreciar un poco mejor la naturaleza del entorno, siempre teniendo en mente que el último funicular emprende el descenso a las 18.30 horas.
Ya abajo y con la intención de regresar a Bellinzona optamos por la decisión de volver por carretera en lugar de hacerlo por la A2. De este modo podemos ir visitando las localidades del Valle Leventina. A posteriori creo que podríamos habernos ahorrado este trayecto porque salvo por el paisaje que ya habiamos percibido a la ida desde la autopista no hay nada reseñable que ver.







